Su dominio a su nombre, su sitio en buenas manos y nada que venza un viernes.
Un dominio que vence, un hospedaje que nadie administra o un DNS que apunta adonde no debe son fallas silenciosas hasta que dejan de serlo. Nos encargamos de esa capa completa, dentro de programas de partner que nos dan soporte directo.

Registramos o trasladamos su dominio a nombre de su empresa, no del proveedor ni del sobrino que lo compró hace años. Su sitio queda en un hospedaje administrado, con copias diarias, certificado de seguridad y actualizaciones vigiladas. Y el DNS, que es donde se decide adónde llega el correo y adónde llega el sitio, queda documentado y bajo control.
Trabajamos dentro de los programas de partner de Liquid Web, Nexcess y Bluehost, lo que nos permite escalar un problema directamente con el proveedor cuando hace falta. Las renovaciones las vigilamos nosotros, con aviso previo, para que nada venza un viernes por la tarde.
Lo que queda cubierto cuando contrata hosting, dominios y correo.
Sin planes con nombre de metal: se paga lo que se usa.
Cada forma de cobro está pensada para una situación distinta. En la propuesta le decimos cuál conviene para la suya, y si cambia con el tiempo, se cambia.
Preguntas que nos hacen seguido
Mi dominio está a nombre de otra persona. ¿Se puede recuperar?
Casi siempre sí, con la colaboración de quien lo registró. Lo trasladamos a nombre de la empresa y dejamos el acceso documentado.
¿Pueden hospedar un sitio que no hicieron ustedes?
Sí. Lo revisamos primero para saber qué corre y en qué estado está, y después lo trasladamos con copia previa.
¿Hablamos de hosting, dominios y correo?
Cuéntenos cómo está hoy su negocio y le decimos, sin compromiso, por dónde empezaríamos y cuánto costaría.